ABANICO/ Industrias fugaces y la autopercepción secuestrada
Por Ivette Estrada Hay épocas que se definen por sus silencios y otras por el ruido. La nuestra eligió un sonido amortiguado, pertinaz e indiscutible. El zumbido de las notificaciones, ese parpadeo mínimo que promete relevancia y entrega vacío. Vivimos en un tiempo donde la identidad se mide en likes y la existencia se negocia con algoritmos. Aquí las industrias fugaces convierten la vida en un destello que se apaga antes de comprenderse. Estamos ante la industria de lo efímero. La economía contemporánea ya no produce bienes, sólo estímulos. Cada plataforma es una fábrica de microvalidaciones. Está diseñada para capturar la atención y convertirla en mercancía. El algoritmo no premia la profundidad, sino la reacción. No valora lucidez, sólo la interrupción. Desdeña la verdad y antepone la velocidad. La vida entonces se fragmenta en piezas mínimas que no construyen sentido, […]

