ABANICO/ ¿Para qué sirve el arte en la empresa?
Por Ivette Estrada Inmersos en valores altamente utilitarios, el arte parece un lujo sofisticado y prescindible. Un “algo” que se desdeña e invisibiliza. Sin embargo, el arte emerge siempre como un catalizador de sentido. Como narrativa compartida permite que una empresa construya una identidad más allá de los parámetros de desempeño, los fríos e insustanciales KPIs en la vida de los colaboradores. Empero, una instalación, metáfora visual o curaduría interna puede convertirse en símbolo de propósito que resuene a nivel colectivo, que conecte con la misión de cada colaborador y lo enlace a propósitos corporativos comunes. El arte también es un reconocimiento emocional. En espacios donde la productividad suele eclipsar la subjetividad, como en los espacios de trabajo, el arte devuelve humanidad. Un mural, pieza sonora o intervención poética puede validar emociones que no caben en los reportes. Entonces la […]

