El acordeón nunca dejó de sonar
Un diagnóstico cultural identificó en la tradición del fara fara una de las expresiones más arraigadas de Río Bravo y la convirtió en punto de partida para fortalecer la identidad y construir una cultura de paz. La recuperación de espacios públicos y la reconstrucción del tejido social acompañan una transformación que hoy ubica a Tamaulipas entre los 10 estados más pacíficos del país. Redacción En Río Bravo, Tamaulipas, hay sonidos que nunca desaparecieron. Siempre estuvieron ahí, aunque durante años simulaban quedar ocultos bajo el ruido de sus adversidades. El acordeón, el bajo sexto, el tololoche y las voces del fara fara siguieron sonando, incluso cuando parecía que el crimen definía la imagen de una sociedad que tenía mucho más que contar. Bastaba con mirar. Detrás de cada acordeón, en los patios, las reuniones familiares y las fiestas de barrio, permanecían […]

