ABANICO/ Del bufón y las risas en la oficina
Por Ivette Estrada Creímos que después del COVID-19 se mimetizaría para siempre la vida personal y laboral, que el equilibrio tácito estaba cumplido y ya no aparecerían estereotipos que segregaban a los “graciosos”. Nos equivocamos. Férreos estereotipos de trabajo y seriedad parecen inamovibles. Así, ese personaje que hace chistes de todo, que rompe el hielo, que introduce el juego en la rigidez laboral, suele ser visto con ambivalencia. Por un lado, se le agradece por aliviar tensiones, pero al unísono se le margina y tilda de poco serio, como si su humor fuera incompatible con la autoridad o el pensamiento crítico. Pero ¿no es acaso el humor una forma de inteligencia emocional? ¿Una estrategia de resistencia simbólica? El “payasito” puede ser un bufón moderno, que revela las contradicciones del sistema sin confrontarlas directamente. En ese sentido, no es un simple […]

