ABANICO/ Anatomía de la innovación
Por Ivette Estrada Esplendorosa, inesperada y milagrosa son tres características que durante mucho tiempo se atribuyeron míticamente a la innovación. No fue fortuito: esa narrativa funcionó como excusa perfecta para evadir la responsabilidad de crear y generar ideas. Sin embargo, hoy los corporativos con mayores soluciones, productos y patentes muestran que la anatomía del eureka es menos heroica e inexplicable de lo que se contó tradicionalmente. En realidad, se trata de una arquitectura organizacional, un sistema operativo. Está integrado por iteración constante —en lugar de proyectos aislados—, espacios seguros para fallar —porque sin error no hay descubrimiento—, equipos divergentes —porque la homogeneidad produce ceguera— y rituales de aprendizaje donde cada intento deja trazabilidad. A ello se suma un tipo de liderazgo que habilita, no que controla. Esto rompe un antiguo mito de la serendipia: la innovación no depende del talento […]

