ABANICO/ Anatomía del proceso creativo
Por Ivette Estrada Existen tres elementos enlazados en la creación. Uno de ellos es desdeñado y se sataniza en diferentes círculos. Es la obstinación, paradójicamente representa el fuego que abre el camino. No es terquedad ciega, sino una forma de fidelidad radical a una intuición. Es ese momento en el que se avanza aunque no haya claridad, aunque el camino esté embrollado y lleno de espinas, es la obscuridad que cobija una promesa que parece absurda: emergerá esa solución o idea. Es reconocer que allí, donde en apariencia es suelo yermo, existe una veta. El proceso es casi ceremonial: Nombrar el proyecto, sostenerlo incluso cuando se vuelve incómodo, ritualizar hasta que adquiere densidad. Si, la obstinación prepara el terreno. Sin ella, la serendipia no tendría dónde aterrizar. Pero en la creación/innovación también existe la distracción, vilipendiada en círculos académicos. Se […]

