ABANICO/ ¿Para qué sirve la compasión?
Por Ivette Estrada En sociedades altamente banales y transaccionales, la compasión se relega. Es una faceta del amor “parda” y desdeñable en apariencia, pero también la que mayor bondad genera en el mundo. No tiene la luz radiante del enamoramiento, ni la ternura suave del afecto cotidiano. Es el amor cuando se asoma al dolor ajeno y decide no huir. Aparece cuando se vuelve responsabilidad, presencia, acompañamiento… No depende del mérito, de la reciprocidad o la belleza. Es lo que se activa ante la vulnerabilidad, es el centro de la empatía, lo que sirve para devolvernos al mundo y recordar que somos seres que se sostienen unos a otros. Todos hemos sido frágiles y necesitamos ser sostenidos en ese momento. Hemos sentido miedo, vergüenza, pérdida, incertidumbre… Y la compasión es la única respuesta que no hiere. Sin embargo, muchas veces […]

