ABANICO/ Empresas humanistas
Por Ivette Estrada Durante mucho tiempo se evadieron, minimizaron o escondieron en el trabajo emociones y sentimientos. Ambos se excluyeron en aras de la funcionalidad y lógica que debía imperar en el ambiente laboral. Pero este acuerdo tácito y unilateral pronto se resquebrajo. La deshumanización cobró factura con la desmotivación y “renuncia silenciosa”. La división entre las misiones empresariales y el propósito de vida de los colaboradores marcó una división aparentemente insalvable. Hoy el retorno al humanismo empresarial es ineludible para catapultar desempeño, motivación y crecimiento. Las empresas pueden gestionar las emociones de sus empleados al fomentar la autoconciencia emocional, comunicación empática y alineamiento entre valores personales y misión corporativa. El reto actual e ineludible está en convertir la misión empresarial en algo que los colaboradores perciban como significativo para su propia vida. Entre las estrategias clave de gestión emocional […]

