ABANICO/ La belleza se democratiza, diversifica y politiza
Por Ivette Estrada La mirada del consumidor derrumba el concepto clásico de belleza y lo sitúa a la par de la credibilidad, aunque para ello deba ser paradójica y abrazar lo “feo”. El atributo estético hoy es una estrategia de posicionamiento. Es decir, un lenguaje de mercado e incluso un criterio de pertenencia. No es una moda: es un reordenamiento profundo de cómo las marcas construyen identidad y cómo los consumidores interpretan el mundo. Hoy la belleza no se limita a “lo bonito”. Es un marco narrativo que define la personalidad, aura y ética del producto, su relación con el consumidor, las emociones que activa y la comunidad que convoca: lo adorable, minimalista, grotesco, kitsch o disruptivo. La belleza y fealdad se convierten en ecosistemas emocionales. Oscilan entre nuevas percepciones y valores. Ese movimiento pendular las ubica en el mismo […]

