ABANICO/ Camino a la realidad
Por Ivette Estrada Cuando regresamos a la realidad, al momento que marca el cese de fiestas y a reintegrarnos a la vida laboral normal, existe un dejo de resistencia y tristeza que algunos lo campean de mejor manera que otros. ¿Qué podemos hacer para que esta tracción sea más feliz y nos adaptemos a la cotidianeidad? Ese momento en el que cuerpo, memoria y alma ajustan ritmos. Venimos de días suspendidos, rituales, lentos, donde el tiempo se expande. Volver a la estructura consuetudinaria implica un sentido de pérdida. La transición puede ritualizarse para que no sea un choque, sino un aterrizaje suave. Lo primero es crear un pequeño rito de cierre. No basta con que el calendario cambie: el cuerpo necesita un gesto simbólico. Puede lograrse al escribir tres cosas que agradecemos de las fiestas, guardar un objeto (una servilleta, […]

