ABANICO/ Cartografía secreta
Por Ivette Estrada Hay una geografía que no aparece en los mapas oficiales. No está en Google, no la trazan los satélites, no la reconocen los catastros. Es la geografía íntima: la que se dibuja con memoria, deseo y herida. Esa que cada uno vuelve nuestra tierra, plegada dentro del pecho. Todos habitamos un territorio que no coincide con el mundo físico. Caminamos por ciudades, pero en realidad transitamos por recuerdos. Y aunque parezca simple, no lo es: los lugares que nos hicieron felices se convierten en brújulas, y los que nos quebraron se vuelven fronteras. Dicen que siempre regresamos a los sitios donde fuimos felices. No es del todo cierto: regresamos, sí, pero no necesariamente con el cuerpo. Volvemos con la imaginación, a través de la respiración, mediante la forma en que miramos otros paisajes. La felicidad deja marcas […]

