ABANICO/ Sueños como mensajes. Cuando el alma habla en otro idioma
Por Ivette Estrada La vida es sueño. Porque Pedro Calderón de la Barca supo que era una realidad en otro plano, pero siempre nuestra. Así, hay sueños que no buscan interpretarse sino reconocerse. No son metáforas ni fantasías; son visitas, alertas, consuelos, llamadas. Son la forma en que algo más grande —Dios, la memoria ancestral, la intuición profunda— nos toca sin pedir permiso. En muchas tradiciones, el sueño es el único espacio donde Dios puede hablarnos sin que la mente interfiera. Ahí no hay máscaras, no hay defensas, no hay lógica que censure. Solo queda la verdad desnuda, esa que en la vigilia no nos atrevemos a mirar. Entonces el sueño no explica: revela. No argumenta: susurra. No ordena: invita. A veces soñamos con personas que no hemos visto en años, y al día siguiente nos escriben. O con alguien […]

