A México y Japón los une el doblaje: un futuro de “seiyuus” latinoamericanos

Los que sean fanáticos del anime estarán familiarizados con la palabra seiyuu. Pero para los que no saben qué significa, sencillamente se podría traducir como “actor o actriz de voz”. Como en otros países del mundo, Japón tiene una industria del doblaje con algunas particularidades que la hacen destacar. 

El oficio del seiyuu inició en los años 20 con dramas radiofónicos. Durante la II Guerra Mundial, se utilizó la radio como un instrumento de propaganda y no fue hasta los años 60 cuando el doblaje dio sus primeros pasos en la profesionalización gracias al auge del anime. Desde entonces, Japón fundó más academias y agencias especializadas en la actuación de voz.

A la fecha, el doblaje japonés es uno de los que mejor valoración recibe en el planeta. No se podría pensar en un anime sin experimentar la emoción que transmiten esas voces que dieron vida a personajes icónicos de la cultura popular. Un trabajo que también lograron trasladar a películas, videojuegos y audiolibros, entre otros medios del entretenimiento. 

Hasta el momento, pareciera que la industria japonesa no es muy diferente de otras. Sin embargo, se ha creado un culto alrededor de los seiyuu, al grado que se les percibe como celebridades. Se les entrevista en televisión, salen en portadas de revistas, tienen una fiel base de seguidores, saturan las redes sociales y acuden a convenciones en todo el país nipón y el extranjero. 

En general, tienen una agenda como si fueran estrellas de Hollywood, y asisten cada año a una premiación para galardonar a los mejores performances de voz. Además, un seiyuu expande su carrera como cantante, narrador televisivo o hasta con papeles en el cine. Tal es su alcance que el éxito de la producción de un anime o el doblaje de una película depende de qué actores estén involucrados. 

“La cultura que gira en torno al seiyuu sobrepasa el extremo de la calidad artística y técnica porque los espectadores encuentran una conexión especial con ellos. Esta realidad habla de lo enorme que es el doblaje en Japón ya que visibiliza al máximo el talento de sus actores y se encarga que sean más que sólo una voz detrás del micrófono”, comenta Alejandra Delint, directora de doblaje en Anime Onegai por ANIMEKA, la única plataforma de anime directa de Japón para Latinoamérica. 

Para Delint, México tiene condiciones muy parecidas al país del sol naciente. El doblaje mexicano sentó una industria a inicios del siglo XX, es el más distinguido en el idioma español con cientos de actores de renombre internacional, celebra su propia premiación anual y dispone de centros de formación profesional por todos lados. Pero aún le falta dar pasos importantes para alcanzar al sistema japonés. 

Uno de los objetivos de Anime Onegai por ANIMEKA es que los artistas de la voz tengan cara y sean más distinguidos a nivel público, incluso a los jóvenes emergentes. Para ello la plataforma cuenta con su propio estudio de doblaje y una relación cercana con más de 450 actores en los que participan en series que se estrenan cada semana como su próximo lanzamiento del 18 de agosto: “Tears to Tiara”.

“Nos sobra el talento, la infraestructura y la experiencia. Por supuesto que tenemos las capacidades para que los artistas de la voz alcancen un estatus de seiyuu. La esencia del doblaje son los actores y entre más reconocimiento obtengan, más producciones mundiales se fijarán en México, lo que al final beneficia a reforzar la industria”, concluyó la también actriz. 

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